Un minuto de polémica: La inexistencia de la ley exime de su cumplimiento

Un minuto de polémica: La inexistencia de la ley exime de su cumplimiento.

@Washu13
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Bienvenidos seáis, lectores de LVEC a este espacio en donde me permito divagar un poco sobre los pros y contras de nuestro hobby; tratando de exponer sus posibles carencias para, siempre, mejorarlas.
En esta ocasión no he podido dejar pasar por alto la oportunidad para hablar de un tema que siempre causa mucha polémica y que de nuevo está en alza debido a ciertos incidentes en… concursos de cosplay. Si, queridos lectores, los concursos de cosplays sustentan casi todo mi trabajo crítico. ¡Qué me gustaría que esto fuera de otra manera! (aunque por otra parte me “quedaría sin trabajo” pero… ¿eso es bueno verdad?). Más como no es así… aquí hay tema del que hablar.
Para aquellos que no lo sepan, una servidora trabaja en el ámbito de las leyes y me considero particularmente una legalista nata y una friki en general de la legislación. ¿Se puede ser friki de eso? ¡Pues claro! ¡No somos nosotros frikis de disfrazarnos de personajes ficticios!
Dejando atrás esta broma, lo que trato de decir es que todos los temas relacionados con la regulación me son muy interesantes, y eso no iba a dejar fuera a los concursos y sus reglas
Las reglas de los concursos de cosplay en principio parecen fáciles ¿verdad? Tan sólo hay que acotar la materia que se juzgará, la forma de presentación de las pruebas para demostrar que el trabajo es propio y los pormenores de las bases de la actuación (tiempo, qué se puede subir y no al escenario…). ¿Cómo algo semejante puede dar problemas? Justamente eso me pregunto yo, como siendo una base tan simple da tantos problemas.
Comencemos por el principio. En nuestro derecho existe una regla que dice que aunque no conozcas las normas y sus pormenores debes cumplirlas; unas normas que están asentadas en una lógica colectiva muy fácilmente reconocible. Es decir, aunque tu no conozcas cuántos años te pueden caer por matar a alguien; sabes y debes cumplir el hecho de no agredir a nadie causando su muerte. ¿Verdad? Creo que hasta aquí está todo claro.
Las normas que regulan eventos tratan de facilitar la convivencia pacífica y la participación en el evento mismo, por lo tanto estas deben ser claras y precisas para que así todo el mundo pueda conocerlas y cumplirlas. No digo nada descabellado hasta ahora que yo sepa. Pero es que ahora viene “lo bueno”…
Porque… ¿Qué pasa cuando no hay nada escrito sobre determinados temas? ¿Cómo sabemos qué debemos hacer o mejor, qué se nos va a aplicar? Pues he aquí el primer punto que vengo a exponer.
Concursos que sin tener sus bases claramente definidas se sacan de la manga una prohibición de última hora para dejar a participantes fueras.
¿Cómo? Tal como lo oís.
Si convocas un concurso en el que la temática del cosplay sólo puede ser “manga o anime japonés” esto debe estar expresado de esa manera clara. Las normas escritas nos obligan pero lo que NO ESTÁ ESCRITO NO NOS OBLIGA Y MUCHO MENOS NOS DEBE PERJUDICAR. Como dice el título de mi columna de esta ocasión “la inexistencia de la ley exime de su cumplimiento”.
¿Cómo que ahora se sacan de la manga que valen cómics americanos? ¿O que valen cómics coreanos? ¿O que valen videojuegos? No, señores, no. Eso NO lo puede hacer ni el jurado ni la organización. Cuando la organización deja claro sus bases del concurso se está comprometiendo no sólo tácitamente a cumplir su parte para con los concursantes que acepten sus reglas. Por lo tanto ellos son los primeros que NO PUEDEN dejar de cumplir sus propias reglas. 
Y si lo hicieran bien es impugnable y si lo hicieran BIEN SE PUEDE DECIR QUE ES TONGO.
¿Pero es que acaso es una locura esto? ¡No! las reglas se sustentan en la lógica, y la lógica dice que si los cosplayers que quieren participar se ciñen a tus reglas y trabajan meses en sus trajes, en unos ceñidos a las reglas de una organización estos, cuanto menos deben asegurarles justicia y una seguridad en su parte de la relación.
¡Es que es una locura lo que he llegado a ver! Personas que han tenido que ingeniarse trajes para llamar la atención, tratando de no ser repetitivos, tratando de ceñirse quizás a unas reglas muy restrictivas de temática siendo pisados por… ¿gente que no las cumple? ¡¡Y por que si!! ¡¡Alegría para todos!! De locos.
Pero esperad, que también conozco el caso opuesto, personas que se han trabajado un traje que no va en contra de las reglas, pues no se ha especificado que no se puede hacer determinadas cosas (en el caso por ejemplo que las bases no especifiquen cuál es el área de temática cosplay) que hubieran ganado perfectamente un concurso pero de pronto dice la organización “es que sólo es de temática X y tu eres de Y”. ¿Perdona? ¿Dónde pone eso? ¿Dónde? Porque sino lo leo, si no existe… ¿Cómo me puedes reclamar que cumpla nada?
Y para todos aquellos que piensen “pero es que se puede suponer que…” ¿Suponer? ¿Las reglas se basan en suposiciones? ¡Que esto no es oscurantismo y misterio!! ¡¡Que estos son REGLAS!! y las reglas deben ser escritas, claras y concisas, no mentales, opacas y suponibles! (Lo que faltaba vamos…) 
De hecho, para el cumplimiento de las reglas estas deben ser escritas, previas y conocidas (o que puedan ser conocibles, es decir, con un acceso fácil a estas para saber de qué tratan). Y si esos requisitos no se cumplen… ¿Qué clase de concurso de charanga es esta? ¡Y pretenderán encima que no nos quejemos! ¡¡¡Qué descaro!!!
Lo que más me molesta de todo este asunto, dejando atrás mi vena legalista, es que esas organizaciones negligentes y esos jurados que se sacan reglas de la manga están echando por tierra el trabajo de los cosplayers. Si, sin más. ¿Es que nuestro tiempo y dinero crece de algún árbol? Porque yo creo que ultrajada es poco comparado con como me sentiría si me descalifican de un concurso sin norma que lo asiente, sólo porque “se suponía”. ¿Y se “supone” que me debo conformar? ¿Que debo olvidar los meses de trabajo? ¿El dinero en materiales gastado? ¿El tiempo pasado investigando para hacer el traje? ¿Los dolores de cabeza, las angustias, el preparar una actuación…? ¿Es que se piensan que mi cosplay lo he sacado del Boli Mágico de Sailor Moon que te cosplayea al momento? ¿Es eso lo que me están diciendo?
Y si es así… ¿Y ahora qué listillos? ¿Se supone que me callo?
Pues NO. Mal supuesto. Y espero que ustedes no lo hagáis, porque más allá de mi amor y odio por los concursos lo que no puede ser es que ni tan siquiera estos nos respeten, de base.
Así pues me despido con una idea. No sé si mis palabras llegarán a los organizadores de eventos, pero si que pueden llegar a los cosplayers, y yo os digo que NO aceptéis un trato semejante. Tenéis derecho a reclamar, tenéis derecho a quejaros, tenéis derecho a que se os respete que ustedes habéis acatado las normas que ellos han impuesto, tenéis derecho a que se os respete todo vuestro trabajo, pero sobretodo tenéis derecho a no presentaros a concursos que hayan demostrado su desvalor. 
Y entonces, cuando vean que tienen tanta credibilidad como la teoría creacionista seguramente se empezarán a replantear… ¿Qué hicimos mal? Entonces, y sólo entonces, es cuando la justicia volverá a esas reglas y ustedes, amantes de los concursos, podréis participar como os merecéis, con todas las garantías y seguridades… de la ley.

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